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7 medidas de seguridad para evitar un robo en tu hogar

Nadie quiere llegar a casa y haber sufrido un robo. En este artículo te contamos siete formas de prevenir que entren a tu hogar.

Cada vez más personas están adquiriendo segundas propiedades para escapar de la rutina. Una casa en la playa o una cabaña en la montaña, son los refugios ideales para quienes quieran dejar las preocupaciones de lado por el fin de semana.

Sin embargo, debido a la pandemia, viajar a estas viviendas no será posible hasta nuevo aviso, por lo que muchas deberán estar deshabitadas por un largo periodo. Y si no se tienen los resguardos necesarios, estas propiedades se convertirán en un preciado botín para ladrones.

Para que tu casa no llame la atención de los delincuentes, y no se transforme en un dolor de cabeza durante esta pandemia, te compartimos siete consejos para proteger tu segunda vivienda de un robo.

1. El tamaño no importa, pero sí el barrio

Lo primero es lo primero. ¿Tienes una segunda vivienda? Si tu respuesta es un no, de seguro estás pensando tener una –o mejor aún, proteger la que ya tienes. Entonces, el primer consejo es que definas tus necesidades y las de tu familia. ¿Valdrá la pena ostentar en una gran propiedad que solo será usada en períodos estivales?

¿Crees que lo vale? Pues bien, averigua cuáles son los barrios más seguros y fíjate si es que los vecinos están preocupados de la seguridad de su comunidad. Busca noticias sobre ese sector en los medios de comunicación, ya que en la prensa local puedes encontrar información si el lugar es un alvo recurrente de delincuencia.

Cuando ya seas un flamante propietario o propietaria, cambia las chapas de las puertas, puesto que no sabes cuantas personas más tienen copia de las llaves de tu nuevo hogar.

2. ¿Conoces el talón de Aquiles de tu casa?

Antes de tomar medidas de seguridad, haz un checklist con todas las fortalezas y debilidades de tu propiedad. ¿Los muros son lo suficientemente altos para impedir que intrusos salten? ¿Tienes vecinos que estén regularmente en sus casas? ¿Tienes sus teléfonos de contacto? ¿El sector que está emplazada tu vivienda cuenta con controles periódicos de seguridad municipal?

Tener un diagnóstico sobre los puntos débiles de tu segunda vivienda, te permitirá tomar decisiones acertadas. A veces exagerar puede tener el efecto contrario al objetivo de no llamar la atención.

3. Una casa sin luz es una casa sin vida

Este consejo es básico si quieres que tu casa no esté en el radar de los ladrones. Las luces apagadas son un indicio de que la casa está deshabitada. Los delincuentes siempre preferirán viviendas sin moradores para que el delito pase desapercibido.

En el mercado existen temporizadores que pueden ser programados para encender automáticamente la iluminación en horarios predeterminados. Por ejemplo, puedes dejar lámparas, televisores u otros artefactos que simulan la presencia de personas al interior de la casa.

Y en el caso de que el bandido se haya dado cuenta de tu engaño, la iluminación del área exterior de la casa es determinante para que este lleve a cabo su ilícito. Si la casa tiene buena visibilidad para que los vecinos perciban que hay movimientos extraños, los delincuentes no se atreverán a irrumpir en una propiedad que llame la atención.

4. Donde se cierra una puerta, ¿se abre una ventana? ¡NO!

Si el delincuente logró derribar los obstáculos externos, literalmente estará a una puerta o ventana de violar tu propiedad. Para que eso solo quede en un mal intento, hay varias opciones para frenar el ingreso del malhechor a la casa.

La primera opción es reforzar puertas y ventanas con rejas resistentes. Aunque esta alternativa no es estéticamente atractiva, para los ladrones será un dolor de cabeza. Al ver que estos puntos tienen doble nivel de dificultad, lo más probable es que decidan abortar misión ante tremendo trabajo que deben realizar.

Otra buena idea para implementar es la instalación de sensores en los puntos de acceso a la vivienda. Ante cualquier movimiento, esta tecnología puede activar alarmas o simplemente prender las luces para asustar a la visita no deseada. La mayoría de estos dispositivos están directamente conectados a los servicios de emergencia de tu ciudad.

5. Que el pasto del vecino no sea más verde que el tuyo

Un jardín mal cuidado puede ser una señal de que los dueños de la casa no están en la ciudad. Si tus plantas se están secando por falta de agua, o el pasto crece descontrolado por no contar con alguien que haga las mantenciones periódicas, explícitamente le estás informando a los delincuentes que la casa está libre para ser robada.

Para el cuidado diario de plantas, árboles o céspedes, los regadores automáticos son una buena opción. Sin embargo, esto es solo parte de la solución, ya que se recomienda tener a un jardinero de confianza que pueda cortar el pasto cada dos semanas.

Si no quieres gastar mucha agua, la vegetación artificial es una alternativa que no requiere mantención.

6. Sonría, lo estamos grabando.

Contar con material audiovisual para identificar a los responsables de un posible robo es de suma importancia para dar con su paradero. Generalmente, los malhechores que se dedican al robo de casas, son delincuentes amateurs, por lo que no son minuciosos con detalles que los puedan delatar.

Al instalar cámaras de seguridad, intenta dejar algunas visibles para que el ladrón sepa que está siendo monitoreado, e instala otras en lugares que nadie se imagine que están allí. Si el delincuente es agresivo, lo más probable es que intente destruir esos dispositivos, y si es inteligente, es predecible que desconecte la red eléctrica de toda la casa.

Sin embargo, no contarán con tu astucia. Una solución para que estas cámaras no dejen de grabar NUNCA, es tener una generador de energía alternativo. Estas cámaras son de muy bajo consumo, por lo que un pequeño panel solar es suficiente para que estos equipos tengan autonomía energética.

7. ¿Seguro que no quieres un seguro?

Y si tu casa se suma a la larga lista de robos, una gran idea es contratar un seguro hogar. Los electrodomésticos de la casa no son baratos, y debido al nivel de delincuencia que afecta nuestro país, sufrir un robo en casa ya es una situación a la que deberíamos estar preparados para ser víctimas al menos una vez en la vida.

Para quienes han logrado sus cosas con mucho esfuerzo, ser robado desmotiva hasta al más entusiasta. Para que esto no pase, los seguros de hogar te cobran una mensualidad casi insignificante en relación al valor de los bienes y especies que son sustraídas.

Esta es una opción que cada vez más personas están tomando, puesto que prefieren disfrutar de sus segundas viviendas sin miedo y sin preocupaciones. Además, los costos de estos seguros son tan bajos, que sería equivalente a pagar una factura de servicio básico.

Si necesitas más información para contratar un seguro contra robos, en EstoySeguro te ayudaremos a encontrar la mejor opción para proteger tu hogar y cuidar tu bolsillo. Visítanos acá.

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