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Frenos ABS: Funcionamiento y datos prácticos

El frenado es un elemento fundamental en la conducción y el sistema ABS se ha transformado en su estándar. Día a día o en situaciones inesperadas debemos confiar en su respuesta, por ello es necesario que manejes detalles básicos de su funcionamiento.

¿Sabes cómo funcionan los frenos Abs? Hay algunos detalles técnicos que debes conocer sobre este sistema que probablemente usas cada día al manejar y te ayuda a minimizar los riesgos de esta actividad.

ABS es la sigla de Anti-lock Braking System y se traduce al español como Sistema Antibloqueo de Frenos. Ideado en un principio para mejorar el freno y aterrizaje de aviones, hacia fines de los años 70 evoluciona desde el diseño mecánico al electrónico y comienza a aplicarse en automóviles. 

Aunque aún circulan vehículos que no integran este sistema, los frenos ABS se han convertido en un factor común integrado en el desarrollo de la mayoría de modelos actuales. Sin ir más lejos, por ley desde 2004 todos los vehículos fabricados en países de la Unión Europea deben integrarlo.

Frenos ABS: Así funcionan 

Los frenos ABS evitan la detención total de las ruedas ante un freno de emergencia. Lo hacen distribuyendo a un canal alternativo el líquido de frenos.

Los frenos de los automóviles funcionan al pisar el pedal, comprimiendo el líquido de frenos y transmitiendo dicha presión a las ruedas. En un sistema de frenado convencional esta presión ejercida bloqueará las ruedas deteniendo su giro, sobre todo cuando es de forma repentina y violenta. En este caso basta con levantar el pié para que vuelvan a girar.

Pero, ¿Cómo funcionan los frenos ABS y cuál es su diferencia?. En términos simples este dispositivo electrónico se encarga de evaluar y distribuir constantemente la presión ejercida sobre la rueda durante el frenado, reduciéndola automáticamente cuando interpreta que las ruedas van a bloquearse.

Este electro sistema controla el paso del líquido sin acción del conductor, manteniendo el giro durante los frenos de emergencia, pero de manera controlada. Solo se sentirá una vibración en el freno cuando el ABS se accione, pero se mantiene el control de la dirección del vehículo pudiendo maniobrar durante el frenado.

El sistema ABS puede repetir este proceso entre 50 a 100 veces por segundo en caso de emergencia, cuando detecta riesgo de bloqueo. Además, vuelve automáticamente al giro normal de las ruedas cuando ya no existe este riesgo.

Te recordamos que a pesar de la disminución de riesgos que permite la tecnología, Los accidentes de tránsito son evitables pues en su mayoría son por causas humanas.

Para qué sirven los frenos ABS

Los Frenos ABS evitan que el conductor pierda el control de vehículo ante un freno brusco y reduciendo el patinaje por inercia.

Al balancear constantemente la presión que reciben las ruedas durante el freno se evita el bloqueo de las ruedas. Con ello la pérdida de control del vehículo y el temido patinaje por la inercia de la velocidad cuando la detención es en seco.

Con esto es posible seguir maniobrando el vehículo durante el freno y no perder el control o lograr evadir obstáculos evitando la colisión. Debido a que evita la inercia de la detención en seco, se reduce la distancia y el tiempo de freno mientras aumenta la estabilidad del vehículo en la maniobra.

Para comprender mejor esta explicación puedes mirar un video con pruebas comparativas. 

No solo en situaciones de emergencia es útil. Por ejemplo en terrenos que presentan condiciones dispares, como puede ser una calzada con el borde mojado y el centro seco, también será útil esta distribución constante pues mantendrá las ruedas girando a la misma velocidad.

También existen situaciones en que su función automática no es ideal, como terrenos con gran concentración de nieve o terrosos donde el freno en seco puede ayudar al agarre. Por esto cada vez son más los vehículos que integran la opción de desactivar los frenos ABS mediante un botón. 

Mantención

Debes estar atento al estado del líquido de frenos o a los indicadores integrados en el vehículo.

Cambiar el líquido de frenos según las especificaciones del fabricante es fundamental (generalmente cada 2 años). Éste fluido tiende a absorber agua y humedad pudiendo estropear los componentes del sistema.

Debido a la evolución de los componentes, el sistema ABS se ha hecho más preciso, pero a la vez más delicados. Al usar rodamientos polarizados en el buje, el calor extremo al abusar del freno o fuertes vibraciones pueden reducir la eficacia de los imanes.

De todas formas los vehículos más modernos cuentan con un check que se encenderá cuando el sistema ABS presente fallas. Debes consultar en el manual de tu vehículo la forma en que se presenta este aviso, aunque suele ser una luz con las mismas siglas.

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